Laax suele presentarse como destino de deportes de invierno, pero la historia del municipio y la vida del pueblo son anteriores a la marca turística. El núcleo se encuentra en una terraza soleada de la Surselva, con el pequeño Lag Grond en el centro y las montañas elevándose detrás. El informe municipal más reciente registra 2.365 residentes permanentes al 31 de diciembre de 2025. El término municipal abarca 3.167 hectáreas: desde los 880 metros de Fletg hasta los 3.028 metros del Bündner Vorab. Laax forma parte de la región turística Flims Laax Falera, aunque conserva municipio, instituciones e identidad propios.

Un pueblo romanche en un entorno bilingüe

La lengua es una de las claves para entender Laax. El municipio describe el sursilvano, variedad del romanche, como lengua materna local y señala que el alemán también forma parte de la vida bilingüe. La constitución municipal sitúa Laax en el territorio lingüístico romanche y protege el idioma en la administración y la escuela, donde se enseña en los primeros cursos de primaria. La versión local de esta guía se ofrece en alemán, también usado en la localidad y disponible en la ruta pública actual del sitio; no sustituye al sursilvano. Nombres como Lag Grond, Crap Sogn Gion y Uaul Grond mantienen visible esa cultura lingüística.

Laax Dorf, el núcleo tradicional, y Murschetg, la zona de remontes y actividades, son dos partes distintas de un mismo municipio. En el pueblo se concentran la iglesia, las casas antiguas, el lago y los servicios cotidianos; Murschetg funciona como puerta de acceso a la montaña. La Senda dil Dragun, un camino elevado de 1,56 kilómetros entre copas de árboles, une ambos sectores mediante miradores y estaciones interactivas. Recorrerlo ayuda a comprender que Laax no es solo una base de esquí: es un pueblo habitado junto a un núcleo turístico más nuevo.

Lo que documentan las fuentes locales

La cronología municipal diferencia dos referencias antiguas. El testamento del obispo Tello de Coira, en 765, menciona tierras y topónimos de la región entre Flims y Trun; la primera referencia que la cronología identifica como mención del pueblo de Laax aparece en un registro de la catedral de Coira en 1290. Son datos documentales, no pruebas de una fundación romana imaginada. En 1428, los habitantes compraron su libertad del dominio del conde Rudolf VII de Werdenberg-Sargans por 300 ducados de oro. En 1434, los llamados Libres de Laax quedaron bajo la protección del obispo de Coira como “gente libre de la casa de Dios”. El municipio vincula esa autonomía con derechos de mercado y peaje y con casas patricias que aún recuerdan una etapa de prosperidad.

La historia no se limita a privilegios. La cronología municipal registra que dos mujeres de Laax y de la vecina Schluein fueron condenadas a muerte en 1654 y 1657 tras acusaciones de brujería. Lo documentado es la persecución y su violencia; las acusaciones no demuestran que existiera brujería. En 1677, el obispo de Coira consagró una nueva iglesia a San Galo y San Otmar. El primer hotel, Seehof, abrió en 1880; en 1904 Laax fue el primer pueblo de la Surselva con luz eléctrica. Esos hitos muestran una transformación gradual antes de que el turismo modificara la economía local.

De los pastos al destino de montaña

Durante generaciones, la agricultura y la silvicultura sostuvieron buena parte de la vida local. El retrato municipal contabiliza unos veinte establecimientos agrícolas en 1961 y seis a finales de 2015, junto con pastos alpinos en Nagiens, Plaun, Uaul y Curtgani. La comparación, fechada, permite apreciar el cambio sin afirmar que la agricultura haya desaparecido. El mismo retrato señala el peso del turismo, la construcción y los servicios, y describe a vecinos que trabajan en Ilanz, centro económico de la Surselva, o en Coira.

El giro comenzó cuando Crap Sogn Gion se abrió al turismo en 1962 y la telecabina de Murschetg entró en servicio en 1968. Los deportes de invierno se convirtieron en fuente central de trabajo y visitantes; el destino conjunto Flims-Laax-Falera siguió desarrollando remontes y actividades para otras estaciones. En verano, rutas de senderismo y bicicleta atraviesan bosques, lagos y zonas alpinas; en invierno, los remontes y la nieve marcan el ritmo. La información municipal incluye el complejo Aua Grava, con piscina cubierta, sauna y fitness, y describe Lag Grond como lago de baño en temporada cálida y pista de hielo en invierno, sujeto a condiciones y horarios.

Museo, vida comunitaria y relatos populares

Laax conserva la memoria de la vida cotidiana además de la historia del esquí. El museo local abrió en 1980 en una antigua quesería y presenta la vivienda y el trabajo de una familia campesina de hace unos 150 años, junto con objetos agrícolas, artesanales y deportivos de distintas épocas. La biblioteca municipal y las asociaciones del pueblo mantienen actividad durante todo el año. La iglesia, las casas antiguas y la orilla del lago se pueden conocer a pie, sin convertir el pueblo entero en una exhibición.

También hay folklore, siempre que se identifique como tal. Una leyenda local cuenta que unas brujas quisieron empujar un árbol de fresno, el Crap Fraissen, hasta Lag Grond para inundar el pueblo. Es un relato asociado al lugar, no un suceso histórico documentado. Su gracia está en escucharlo frente al escenario real: el lago en el centro, la ladera boscosa y las montañas detrás.

Rutas y actividades al aire libre

La Senda dil Dragun es el paseo familiar más reconocible. El camino de madera elevado enlaza Laax Murschetg con Laax Dorf y cuenta con cinco estaciones temáticas, cuatro plataformas, un tobogán y cinco pistas de canicas. Abre en más de una temporada, pero el operador publica cierres y trabajos de mantenimiento; al redactar esta guía anuncia un cierre del 26 de octubre al 20 de noviembre de 2026 para cambiar parte del suelo. Comprueba el estado antes de ir. La información municipal también menciona una vuelta alrededor de Lag Grond y paseos que conectan Laax con Flims y Falera.

Para una salida más larga, la red de Flims Laax Falera ofrece caminatas y rutas de bicicleta de montaña señalizadas; los remontes funcionan según la estación. El paisaje regional está marcado por el gran deslizamiento prehistórico de Flims y por la transición entre bosque y alta montaña. La oficina turística señala excursiones hacia la Garganta del Rin y miradores alpinos, pero algunas quedan fuera del término municipal: conviene planear el recorrido y el transporte de regreso. En invierno, el tiempo, los remontes y el acceso a los senderos pueden cambiar rápidamente.

Cómo llegar y moverse

Laax no tiene estación de tren. La línea 081 de PostBus recorre el corredor Coira–Tamins–Flims–Laax–Ilanz/Falera; la línea 411 conecta Ilanz con Laax y el área de Flims/Falera. Una red de autobuses locales sirve paradas como Laax Posta, See/Lag y los remontes. Quienes lleguen en tren pueden hacer transbordo en Coira o Ilanz. La información de movilidad de la región explica en qué casos la tarjeta de huésped o el billete de los remontes cubren los autobuses locales. Consulta los horarios de PostBus y del destino para la fecha concreta, especialmente fuera de las temporadas altas.

Una visita tranquila puede combinar el núcleo antiguo y Lag Grond con el museo y después seguir por la Senda dil Dragun hacia Murschetg. Una estancia más larga permite sumar remontes, paseos y una excursión a Flims o Falera. Hoteles, alojamientos, restaurantes, piscina y fitness atienden a residentes y visitantes, aunque los horarios cambian con la temporada. Laax se aprecia mejor al mirar en dos direcciones: hacia la montaña que la convirtió en destino y hacia la comunidad romanche que mantiene sus nombres, sus instituciones y sus costumbres dentro del paisaje turístico.

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