Chur es a la vez un antiguo asentamiento alpino y una capital regional contemporánea. El Plessur desemboca en el valle del Rin junto a la ciudad, mientras que las rutas de los pasos conectan el norte de Europa con el centro y el sur de los Grisones. El tren, los autobuses, la administración cantonal, los servicios de salud y educación, el comercio, la gastronomía y las instituciones culturales dan al municipio una función que va más allá del turismo. La ficha estadística de la ciudad de 2026 registra 41.713 habitantes al 31 de diciembre de 2025. La cifra corresponde al municipio con sus límites actuales y a las localidades incorporadas en distintas etapas; no equivale a la población del pequeño casco antiguo. Tschiertschen-Praden se sumó a la ciudad el 1 de enero de 2025, aportando asentamientos de montaña a un municipio cuyo centro histórico se encuentra junto al Plessur. El alemán es la lengua oficial y predominante de la vida cotidiana, aunque Chur es capital de un cantón donde conviven alemán, romanche e italiano. La información municipal identifica el alemán como lengua oficial de la ciudad y la ficha de 2026 explica el dato de población y el alcance territorial.

La afirmación de que Chur es la ciudad más antigua de Suiza se apoya en hallazgos arqueológicos en el territorio actual, no en que haya existido una ciudad ininterrumpidamente desde hace milenios. Los restos más antiguos llegan al Paleolítico; asentamientos permanentes están documentados en las edades del Bronce y del Hierro. Roma conquistó la región en 15 a. C., y Chur se convirtió después en una estación viaria de las rutas que unían el valle del Rin con los pasos alpinos. El primer obispo citado por nombre, Asinio, aparece en 451, señal de la temprana importancia eclesiástica de la localidad. La presencia romana puede observarse en Welschdörfli, al sur del Plessur: las excavaciones descubrieron asentamientos prehistóricos y restos de una estación romana junto al camino; unos edificios protectores diseñados por Peter Zumthor resguardan ahora las ruinas visibles. En la parte alta del casco histórico, la catedral y el Hof recuerdan otro centro de poder. La catedral actual se construyó principalmente entre los siglos XII y XIII y el distrito episcopal influyó en la política medieval de Chur. Más tarde la ciudad pasó por el gobierno de los gremios, la Reforma y su consolidación como capital de los Grisones. La historia oficial de Chur y sus hallazgos, la página de las excavaciones romanas y la guía del casco antiguo y la catedral permiten separar evidencia y relato.

Desde la estación se llega a pie a la ciudad peatonal. El recorrido entra por el Obertor y continúa entre callejuelas y plazas como Arcas y Martinsplatz, donde las murallas medievales conviven con tiendas, cafés y restaurantes. Una subida lleva al Hof, el barrio de la catedral, al palacio episcopal y a las vistas sobre los tejados. En el interior del templo destacan el altar tardogótico de Jakob Russ, la sillería tallada y esculturas románicas. La iglesia de San Martín cuenta otra etapa: reconstruida después de un incendio urbano, pasó a ser la iglesia reformada y recibió tres vitrales de Augusto Giacometti. Más allá del núcleo histórico está Welschdörfli, donde las ruinas romanas se encuentran cerca de bares y locales nocturnos actuales. El Museo Rético, instalado en una casa barroca, recorre la historia y las culturas del cantón; el Museo de Arte de los Grisones relaciona artistas regionales con el arte más amplio y el Museo de Historia Natural presenta la diversidad del territorio. El casco antiguo está casi enteramente libre de tráfico y acoge mercados frecuentes, por lo que funciona como paseo patrimonial y como zona activa de compras y comidas. La página de museos de Chur reúne información actual sobre colecciones, exposiciones y visitas.

Una singularidad de Chur es poder llegar a un espacio de montaña desde el propio centro urbano. Los remontes Chur–Dreibündenstein trasladan a los visitantes desde el lado de Welschdörfli hasta Brambrüesch. En verano hay senderos y rutas de bicicleta de montaña; en invierno, cuando hay condiciones, se practican esquí, trineo y caminatas con raquetas. No es una excursión remota: un autobús urbano conecta la estación con la base del teleférico y el ascenso permite pasar de las calles antiguas a las vistas del valle del Rin en una misma jornada. Desde las alturas se puede seguir hacia Dreibündenstein o bajar hacia Känzeli, eligiendo según el clima, la condición física y el calendario de los remontes. Para un día más tranquilo, los parques, las piscinas y los museos están cerca del centro. Quienes pasan la noche en alojamientos adheridos pueden recibir la Chur Gästekarte, con transporte público local en la zona 150 y ventajas en algunos museos, piscinas y en el teleférico de Brambrüesch; confirma las condiciones vigentes con el alojamiento. Las páginas oficiales de Brambrüesch y la tarjeta de huésped explican temporadas y prestaciones.

El transporte forma parte del carácter de Chur. Los trenes de larga distancia la conectan con Zúrich y otras ciudades suizas, mientras que la estación enlaza servicios de SBB, el Ferrocarril Rético y los autobuses PostBus. Desde allí, la RhB parte hacia Arosa y los valles de montaña; la línea Albula, Patrimonio Mundial de la UNESCO, y el Bernina Express abren recorridos hacia el sur hasta Tirano. Los trenes panorámicos convierten Chur en una base práctica para pasar la noche, pero la ciudad merece tiempo por sí misma: en un día se pueden combinar catedral, ruinas arqueológicas, un museo y una cena en el centro histórico; el siguiente puede reservarse para Brambrüesch o una excursión ferroviaria. La economía local reúne administración, salud, educación, comercio, hostelería y transporte, además del sector visitante, de modo que muchos de los servicios turísticos atienden también a los vecinos. Hay hoteles, pensiones y apartamentos, y la oficina turística y la estación ayudan con mapas y planificación. Antes de viajar revisa los horarios de SBB y RhB, los días de apertura de museos, el calendario del teleférico y las condiciones de montaña. Para organizar la llegada, consulta la conexión de Zúrich a Chur, la guía de la estación y la información del Ferrocarril Rético sobre la línea Albula.