Una ciudad larga en un valle de altura

Davos es a la vez una localidad alpina y un municipio muy extenso. La guía municipal contabiliza 12.771 habitantes al cierre de diciembre de 2024 en 283,99 km²; los centros urbanos de Davos Dorf y Davos Platz se encuentran a unos 1.560 metros. La población se alarga por el valle del Landwasser y el municipio incorpora también aldeas y valles laterales. Por eso, un paseo puede pasar de una avenida con hoteles a prados abiertos y paisajes de alta montaña sin salir del término municipal. La publicación municipal con cifras y territorio ayuda a entender la escala: la conocida expresión «la ciudad más alta de Europa» se refiere al núcleo urbano, no a una meseta homogénea que cubra todo el municipio.

El alemán es la lengua escrita local, aunque el alemán Walser forma parte de la identidad hablada de la región. La historia de esa población merece precisión: la fuente turística sitúa la llegada de familias desde el Alto Valais en el siglo XIII, pero señala que no se conoce con seguridad por qué emprendieron la migración. Las casas de madera, las explotaciones dispersas y la agricultura de montaña modelaron el paisaje que aún puede observarse en los valles secundarios. La historia local de los Walser en Davos Klosters explica tanto sus huellas como las preguntas todavía abiertas.

Del valle agrícola al balneario y escenario literario

La proyección internacional de Davos cambió en el siglo XIX. El destino sitúa en 1860 la apertura de la primera pensión para visitantes de salud y en el 8 de febrero de 1865 la llegada de los primeros huéspedes de invierno. El médico Alexander Spengler defendió que la altitud, la luz solar y el aire podían favorecer a personas con tuberculosis. Esa idea pertenece a la historia de los tratamientos anteriores a los antibióticos y no debe confundirse con consejo médico actual. Sus efectos sobre la ciudad fueron profundos: sanatorios, hoteles y edificios nuevos transformaron un asentamiento rural disperso. La historia oficial de Spengler y la cura de altura muestra cómo el balneario ganó fama europea.

La literatura prolongó esa historia. Katia Mann ingresó en un sanatorio de Davos y Thomas Mann la visitó en 1912. Sus observaciones y las cartas de ella alimentaron La montaña mágica, publicada en 1924. La novela está vinculada a Davos, pero es ficción: no existe un único edificio que pueda identificarse sin matices como «la montaña mágica». Recorrer la arquitectura de la época permite ver cómo la atención sanitaria, el sol y la ventilación influyeron en los edificios. La historia arquitectónica local explica las cubiertas características y los antiguos sanatorios sin reducir el pueblo al título de una novela.

El arte ofrece otra entrada. El expresionista alemán Ernst Ludwig Kirchner se estableció en Davos en 1918 y vivió en la región hasta su muerte. El Kirchner Museum, abierto en 1992, reúne una importante colección en un edificio diseñado por los arquitectos de Zúrich Annette Gigon y Mike Guyer. Está situado entre las estaciones ferroviarias de Davos Dorf y Davos Platz, por lo que resulta fácil incorporarlo a una visita breve. El museo anuncia apertura de martes a domingo, de 10:00 a 18:00, y un cierre por remodelación entre el 4 de enero y el 13 de febrero de 2027; conviene revisar su información para visitantes antes de ir.

Deporte, ciencia y trabajo durante todo el año

La identidad invernal de Davos se formó con innovaciones locales y deportes traídos por visitantes. Según la fuente turística, el primer telesquí de percha empezó a funcionar en Bolgen en 1934. Jakobshorn se asocia hoy con el freestyle y el snowboard; Parsenn es conocido por sus pistas anchas y largas, y la información oficial cifra en unos 97 kilómetros la extensión de este dominio de esquí. En los meses cálidos, la montaña se abre a caminantes y ciclistas, pero cada teleférico tiene fechas propias. Hay que consultar el calendario de funcionamiento de los remontes, que cambia cada temporada.

La economía no depende solo del ocio. La guía municipal 2025–28 recoge 7.229 empleos equivalentes a tiempo completo y atribuye el 85,4 % al sector servicios; alojamiento, salud, gastronomía, construcción, transporte, comercio, investigación y educación figuran entre las ramas mayores. El centro de congresos y la reunión anual del Foro Económico Mundial dan visibilidad internacional a Davos, mientras las clínicas y el Instituto WSL para la Investigación de la Nieve y las Avalanchas aportan actividad científica y sanitaria durante todo el año. El SLF ofrece visitas públicas para conocer la investigación sobre nieve y avalanchas: su página actual indica recorridos en alemán los viernes a las 10:00, excepto festivos, con reserva anticipada y plazas limitadas. Comprueba las condiciones en la página de visitas guiadas del SLF.

El lago y los valles laterales

Una primera excursión sencilla rodea el Davosersee, donde un paseo junto al agua se combina con instalaciones recreativas. La página familiar del destino describe un circuito de casi cinco kilómetros con parque infantil y zonas de césped; la página del lago enumera baño, vela, paddle surf, wakeboard y pedalós, actividades que dependen de la temporada. Son servicios disponibles en el destino, no una garantía de que todos funcionen cualquier día. Conviene consultar la información del Davosersee junto con el estado del tiempo y los avisos de apertura.

Más adentro del valle de Sertig, Sertig Dörfli ofrece un contraste tranquilo con el paseo urbano. La pequeña iglesia blanca lleva la fecha de 1699 y está vinculada a las familias campesinas del valle. Desde Walserhuus, la oficina turística calcula unos treinta minutos a pie hasta la cascada, que desciende en tres saltos. La guía oficial de los valles laterales ofrece orientación reciente; la página de la capilla advierte que su apertura es limitada y debe confirmarse. Monstein, otra aldea Walser, invita a caminar entre casas de madera y graneros elevados. Su cervecería comenzó a operar en 2001 y el destino la presenta como la más alta de Suiza.

Para llegar en tren se viaja con los Ferrocarriles Federales Suizos hasta Landquart y allí se cambia a la Rhätische Bahn, que continúa hasta Davos Dorf o Davos Platz. La red de autobuses locales enlaza los barrios, extendidos a lo largo del valle. En coche desde Zúrich, la ruta oficial utiliza las autopistas A3/A13 hasta Landquart y después la carretera cantonal 28. Las obras, la nieve y los cambios de servicio pueden alterar el trayecto: usa horarios y avisos en tiempo real. La guía de acceso a Davos reúne las opciones actuales. Merece más que una parada rápida junto a un remonte: su historia superpuesta, el museo, el lago y alguno de sus valles explican cómo se vive en este paisaje de altura.