Ostuni es una ciudad de dos horizontes. Desde su colina de piedra caliza, el casco encalado mira hacia la llanura de olivos y, más allá, al Adriático. Después, el terreno desciende entre muros de piedra seca, fincas rurales y olivares hasta una costa de dunas, playas y pequeños puertos. El documento de planificación municipal registra 30.248 habitantes en todo el municipio al 31 de diciembre de 2024; es una cifra administrativa que incluye la ciudad y su campo, no solo a quienes viven dentro de las murallas antiguas. El mismo documento contabiliza 212.582 llegadas turísticas y 692.813 pernoctaciones en 2024, datos que muestran el peso de las visitas en la Ostuni actual.

La caliza que explica las fachadas blancas

El apodo de «ciudad blanca» alude a las casas encaladas que se agrupan por la ladera. El barrio histórico, conocido como Terra, es un tejido compacto de callejones, escalinatas y pequeñas plazas; conserva una trama medieval vinculada a las murallas defensivas aragonesas. No es solo una postal de fachadas pintadas. Ostuni se asienta en el paisaje kárstico de la Murgia, donde los cauces estacionales llamados lame y los barrancos de paredes abruptas condicionan los caminos y los asentamientos. Desde las calles altas, la ciudad parece suspendida entre el mundo agrícola interior y el mar, aunque la costa está a varios kilómetros y merece una visita aparte.

En el punto más alto se encuentra la Catedral de Santa Maria Assunta, del siglo XV, con fachada gótica, rosetón tallado e interior barroco. La caminata puede continuar cuesta abajo hasta Piazza della Libertà y la columna de Sant’Oronzo, un monumento barroco de unos veinte metros cuyo santo mira hacia el casco antiguo. Estos hitos ayudan a orientarse entre los callejones. El centro histórico es peatonal y tiene tramos empinados e irregulares; el Ayuntamiento advierte que algunas zonas no son fáciles para personas con discapacidad. Conviene comprobar las condiciones de acceso y adaptar el recorrido.

Una historia mucho más antigua en Santa Maria di Agnano

La historia arqueológica más extraordinaria de Ostuni está a las afueras del centro. El museo municipal conserva materiales del territorio, como ajuares de tumbas mesapias, hallazgos neolíticos y los enterramientos paleolíticos conocidos como Ostuni 1 y Ostuni 2. El museo fecha Ostuni 1, una joven embarazada enterrada junto a su feto, entre 26.461 y 26.115 a. C. Fue hallada en la gruta de Santa Maria di Agnano, a unos dos kilómetros de la ciudad. Es un enterramiento humano documentado de la prehistoria profunda; no debe confundirse con una afirmación de que la ciudad posterior se fundara entonces.

El museo ocupa el antiguo convento de Santa Maria Maddalena dei Pazzi y presenta parte de sus colecciones en la iglesia contigua de San Vito Martire. El parque arqueológico de Agnano sitúa el hallazgo en un contexto más amplio: la cueva tuvo usos diversos, desde enterramientos y prácticas rituales prehistóricas hasta actividades mesapias y cristianas. La página del museo anuncia visitas regulares al parque los domingos y festivos, además de visitas concertadas; los horarios pueden cambiar, así que confirma antes de desplazarte.

Olivares, masserie y economía rural

La economía de Ostuni no se limita a su casco fotogénico. El Ayuntamiento señala el turismo y la agricultura, en particular el olivo y la vid, entre las actividades principales. En el campo, las masserie —antiguos complejos agrícolas fortificados— enlazan arquitectura rural, cultivo, ganadería y producción de alimentos. El aceite de oliva es uno de los productos que mejor expresa esta relación, y los antiguos molinos subterráneos excavados en la caliza muestran cómo se organizaba el trabajo antes de las instalaciones modernas. El itinerario local combina olivares, fincas y producción de aceite con tiendas de alimentación y restaurantes. Para conocer una explotación o un molino, es mejor concertar la visita: son espacios de trabajo y a menudo de gestión privada, no lugares abiertos sin aviso.

La cocina reúne productos del campo y del mar: aceite, verduras, pasta hecha a mano, quesos, vino y pescado. En vez de tratar todo como un menú genérico de Apulia, busca productores y platos de temporada vinculados al territorio de Ostuni. Las estadísticas municipales muestran la dimensión del turismo, aunque las cifras de 2024 cuentan llegadas y noches de estancia; no indican por sí solas cómo se distribuyen las visitas o los ingresos a lo largo del año.

De Torre San Leonardo a las calas

Entre las localidades costeras del municipio figuran Pilone, Rosa Marina, Monticelli, Villanova, Costa Merlata y Torre Pozzella. Sus paisajes cambian: hay dunas y playas de arena, así como calas rocosas; Villanova conserva un puerto pequeño usado por pescadores y embarcaciones de recreo. El parque regional Dune Costiere se extiende desde Torre Canne, en Fasano, hasta Torre San Leonardo, en Ostuni. Protege unas 1.100 hectáreas de costa y campos interiores, con olivares centenarios, masserie y yacimientos arqueológicos. La cercana Torre Guaceto pertenece al municipio de Carovigno: es una excursión de naturaleza próxima, pero no una playa de Ostuni.

Cómo llegar y organizar la estancia

La estación de Ostuni está en el corredor ferroviario adriático entre Bari y Lecce, con paradas en lugares como Monopoli, Fasano, Carovigno y Brindisi. Queda fuera de la ciudad sobre la colina. El servicio Ostuni Link de Trenitalia combina el tren con un autobús de STP Brindisi desde la estación hacia Piazza della Libertà, una forma práctica de llegar al casco histórico. Comprueba los horarios del tren y del bus para la fecha elegida. Los autobuses locales conectan también la estación con Villanova y otras zonas costeras; algunos servicios de playa son estacionales. En coche, sigue la red regional y utiliza estacionamientos señalizados, revisando las restricciones de tráfico del centro.

Para un primer día, combina la Catedral, las calles de Terra y Piazza della Libertà y deja tiempo para el museo. En otra jornada, elige entre un itinerario por el campo de olivos y la costa: intentar abarcar el centro, el parque arqueológico y varias playas en unas horas no refleja las distancias del municipio. En agosto, la Cavalcata di Sant’Oronzo lleva una tradición cívica y religiosa a las calles. Los relatos locales vinculan la devoción con la protección ante la peste; es una creencia, no una explicación demostrable de la enfermedad. La procesión ecuestre en su forma actual aparece documentada al menos desde 1794. Consulta el programa vigente antes de planificar.

Prepara el recorrido con la guía municipal del casco histórico, las páginas de la Catedral y la columna de Sant’Oronzo, y la información del museo sobre Santa Maria di Agnano. Para campo y costa, consulta el parque Dune Costiere y la guía local de playas. Confirma transportes, aperturas, servicios de playa y fechas de fiestas poco antes del viaje.