Una estación turística con una comunidad detrás

Crans-Montana suele imaginarse como un balcón sobre el valle del Ródano: hoteles y comercios en una meseta soleada, campos de golf frente a los Alpes y remontes que suben hacia la alta montaña. Esa imagen es cierta, pero no cuenta toda la historia. El municipio actual reúne antiguos núcleos, tierras de cultivo y barrios donde transcurre la vida cotidiana. La Oficina Federal de Estadística de Suiza registró 10.782 residentes permanentes en todo el municipio al 31 de diciembre de 2025. La cifra corresponde a la entidad municipal, no solo al centro turístico ni a la zona turística más amplia, que incluye también a las vecinas Icogne y Lens.

Crans y Montana forman el núcleo turístico más conocido; Mollens, Randogne y Chermignon conservan centros de pueblo y una memoria ligada a las laderas, los viñedos, los pastos y los desplazamientos estacionales. Las cuatro antiguas comunas se fusionaron el 1 de enero de 2017. Icogne y Lens siguen siendo municipios independientes, aunque forman parte del destino Haut-Plateau. Vale la pena alejarse de las calles más concurridas para descubrir los pueblos antiguos y los senderos que los enlazan.

De los pastos de verano a la estación climática

La historia turística moderna tiene un comienzo documentado, no una leyenda de fundación antigua. Antes de la estación, las alturas se utilizaban como pastos y mayens: construcciones de montaña ocupadas por temporadas mientras las personas y el ganado seguían el ritmo de las faenas rurales. El Hôtel du Parc, que la historia turística local describe como el primer hotel del Haut-Plateau, abrió en 1892 y fue inaugurado al año siguiente. En 1896, el médico ginebrino Théodore Stephani llevó allí a pacientes. Su promoción de la altitud, el sol y el aire alpino ayudó a crear Montana como lugar de cura según las ideas sanitarias de aquella época; es una historia del turismo y la medicina de entonces, no una afirmación de que el clima curase enfermedades.

El funicular que conectó Sierre con la meseta comenzó a funcionar en 1911 y redujo el esfuerzo para llegar. El golf ya había llegado en 1906, y después se desarrollaron el esquí y los deportes de invierno. Más tarde, la estación adquirió proyección internacional: acogió los Campeonatos del Mundo de Esquí Alpino de 1987 y tiene prevista su organización de nuevo en 2027. El crecimiento turístico es relativamente reciente y se superpone a un paisaje agropecuario mucho más antiguo; no demuestra la existencia de un asentamiento romano o griego.

Mayens, canales de riego y patrimonio de los pueblos

El caserío de Colombire y su ecomuseo alpino permiten acercarse a la vida anterior al auge de los hoteles. Las construcciones reconstruidas, sus muebles y herramientas explican los movimientos estacionales entre los viñedos, los pueblos de ladera, los mayens y los pastos de altura. No se trata solo de una imagen pintoresca: familias y rebaños se desplazaban entre distintas altitudes según las estaciones. La oferta patrimonial también incluye el Museo de Grand-Lens, la Maison des Cornalins en el Château de Vaas y la Fundación Suiza de Trenes en Miniatura. Conviene revisar los horarios; algunas visitas son de temporada o requieren reserva.

El agua también organiza el paisaje y los paseos. Los bisses son antiguos canales de riego que llevaban agua a las tierras cultivadas y hoy se recorren entre bosques, laderas abiertas y vistas alpinas. El Bisse du Tsittoret conduce hacia el valle de la Tièche, mientras que el Grand Bisse de Lens enlaza pueblos en el sector occidental de la meseta. Cada camino tiene condiciones distintas de pendiente, exposición y acceso; antes de salir, hay que consultar el estado actualizado de los senderos.

Golf, lagos y jornadas en altura

La oferta para visitantes cambia con la altura y con la estación del año. El golf sigue siendo una parte central de la reputación de Crans-Montana, con campos frente al panorama alpino y el torneo anual Omega European Masters. En verano, el destino promueve rutas de senderismo y trail, bicicleta de montaña, actividades acuáticas junto a los lagos, patinaje cubierto en Ycoor, visitas culturales y acceso al área del glaciar Plaine Morte, cerca de los 3.000 metros. El tiempo, el funcionamiento de los remontes y el estado de las rutas pueden cambiar los planes de un día para otro.

Una jornada tranquila puede combinar un paseo junto a un lago o por un pueblo con una comida en alguno de los restaurantes de la estación; otra puede reservarse para Colombire o los museos. Los excursionistas pueden seguir un bisse o subir en remontes hacia cotas superiores, siempre tras comprobar el estado del recorrido. En invierno predominan el esquí y las actividades de nieve, aunque también hay propuestas culturales y bajo techo. La oficina de turismo ayuda a ajustar el itinerario a los servicios y horarios vigentes.

Economía, servicios y la región cercana

El turismo se aprecia en los hoteles, restaurantes, tiendas, campos de golf, transporte de montaña y servicios para visitantes. Convive con la población residente y con una tradición agroalpina que todavía da sentido a los mayens, los pastos y los productos locales. El viajero puede apoyar los comercios que funcionan todo el año, utilizar las lanzaderas locales y conocer los núcleos que quedan fuera del paseo central. La red de autobuses lanzadera gratuitos cubre la estación, y los buses regionales conectan los pueblos más alejados.

Sierre es la principal puerta ferroviaria al pie de la meseta y un punto práctico para explorar los viñedos y el valle del Ródano. Desde la estación de Sierre, el funicular tarda unos 13 minutos en llegar a Crans-Montana; el autobús es otra alternativa, con un recorrido más largo. En coche, el acceso habitual utiliza la autopista A9 hasta Sierre y luego la carretera señalizada de subida. En la estación se concentran hoteles, restaurantes, tiendas, oficina de información, remontes y servicios deportivos estacionales, mientras que algunos establecimientos de los pueblos tienen horarios reducidos. Hay que confirmar conexiones, aperturas y accesos antes de organizar el día.

Una comunidad marcada por la pérdida

Un retrato actual no puede dejar de mencionar el incendio del bar Le Constellation, ocurrido el 1 de enero de 2026. El cantón del Valais informa de 41 personas fallecidas y 115 heridas. La tragedia afectó profundamente a la comunidad y a familias de muchos lugares. El cantón y el municipio anunciaron un acto conmemorativo para el 1 de enero de 2027 en el Haut-Plateau y un futuro proyecto de memorial. Crans-Montana Turismo ha expresado que recibe visitantes, a la vez que pide respeto hacia las personas afectadas. Este dolor forma parte del presente del lugar; no es un espectáculo ni motivo para especular sobre responsabilidades.

Enlaces oficiales útiles para planificar la visita