A Oudenaarde se la presenta muchas veces por las cuestas del Tour de Flandes. Conviene empezar por el Escalda: la ciudad creció a ambas orillas de un río que fue frontera, vía comercial y fuente de trabajo antes de convertirse en paisaje ciclista. En una margen están la plaza y el ayuntamiento; en la otra, el antiguo núcleo de Pamele. El paño, los tapices, la cerveza y los negocios actuales aprovecharon esta posición entre Gante y las colinas de las Ardenas flamencas. Es un lugar que se descubre bien caminando, incluso sin bicicleta.

Dos núcleos sobre un río cambiante

El inventario arqueológico flamenco sitúa el centro más antiguo sobre una ligera elevación en la orilla izquierda del Escalda. Pamele se desarrolló por separado a la derecha y perdió su identidad urbana propia cuando las murallas del siglo XIII integraron ambas partes. Los antiguos meandros explican aún algunas calles aunque el curso del río fue rectificado. Una torre vinculada a los señores locales aparece mencionada en 1064; el castillo de piedra posterior desapareció en 1786. Oudenaarde recibió una carta urbana en 1150. Son etapas medievales documentadas, no pruebas de una fundación romana. Un camino de época romana en los alrededores tampoco permitiría afirmarla.

El puente, la plaza y los gremios atendían una economía textil. Según la misma investigación patrimonial, a mediados del siglo XIV la producción de paño ocupaba a más de la mitad de la población local. La lonja del siglo XIV forma parte del complejo del ayuntamiento. Entre los siglos XV y XVIII la ciudad ganó fama por sus tapices tejidos. No hay que fundir paños y tapices en un solo oficio intemporal: tuvieron clientes, técnicas y épocas diferentes. El museo MOU dentro del ayuntamiento exhibe tapices originales y una notable colección de plata. Así se aprecian el trabajo de los artesanos y la riqueza de quienes encargaban las piezas. Consulta las salas y horarios vigentes antes de viajar.

La arquitectura del ayuntamiento del siglo XVI y su campanario dominan una plaza que sigue siendo espacio cívico. El campanario forma parte del conjunto Campanarios de Bélgica y Francia de la UNESCO. La iglesia de Santa Walburga y, al otro lado del río, Nuestra Señora de Pamele marcan los dos centros históricos. Del castillo queda menos a la vista: para imaginarlo hay que leer calles, río y museo. La posición estratégica de Oudenaarde también la expuso a asedios en los conflictos de Gante y Francia. Vauban modificó sus defensas en el siglo XVII; la ciudad no se quedó inmóvil en la época de los tapices.

Trabajo, deporte y vida cotidiana

El centro conserva tiendas, cafés y restaurantes, mientras el municipio reúne barrios, servicios y empleo que no dependen solo del turismo. La cerveza une algunos oficios antiguos con la economía actual. La oficina regional señala la cervecería Liefmans y la tradición de cerveza oscura de Oudenaarde, aunque una visita requiere confirmar horarios y reserva. En la plaza, el Centro del Tour de Flandes interpreta la clásica ciclista y a sus protagonistas. La relación de la ciudad con la carrera es presente: el organizador la presenta como punto de partida para recorrer la región. No hace falta seguir un trayecto profesional. Rutas más tranquilas acompañan el Escalda hacia Kluisbergen y vuelven por el lago Donk; la información regional permite elegir distancia y dificultad. Las cuestas famosas pertenecen a un territorio más amplio y no todas están dentro de Oudenaarde.

Ename es una segunda parada esclarecedora dentro del mismo municipio. El sitio patrimonial provincial y su parque arqueológico explican un asentamiento de frontera imperial y la posterior abadía benedictina, fundada en 1063. El parque reabrió tras obras de conservación en 2026; la provincia detalla cómo se protegieron los cimientos conservados. Es la historia propia de Ename, no una supuesta fundación romana de Oudenaarde. La iglesia románica de San Lorenzo y el Bos t'Ename permiten unir arqueología, vida de aldea y paseo forestal. Comprueba qué zonas de la reserva natural pueden recorrerse libremente.

Habitantes, estancia y llegada

El registro nacional belga contó 33.104 habitantes en todo el municipio de Oudenaarde el 1 de enero de 2026. Incluye Ename y otras aldeas, no solo el casco medieval. El centro sirve para una estancia más larga: la oficina regional registra un hotel junto a la ciudad antigua y otros alojamientos. Gante está conectada por tren hacia el norte; Ronse queda en el mismo corredor hacia el sur y tiene historia propia. Kluisbergen y las riberas del Escalda ofrecen una excursión ciclista más reposada.

La estación de Oudenaarde dispone de autobuses, bicicletas, venta de billetes y asistencia de accesibilidad. SNCB cubre el corredor Gent–Oudenaarde–Ronse; desde Bruselas o Brujas consulta las conexiones por Gent sin dar por sentado un servicio directo. Las obras pueden sustituir trenes por autobuses, así que verifica ida y regreso en el planificador vigente. Empieza por la plaza, cruza a Pamele y elige después entre el paisaje arqueológico de Ename y el camino de sirga del Escalda. Cada tramo muestra una dimensión distinta de Oudenaarde.