Nyon ocupa un lugar estratégico y hermoso entre Ginebra y Lausana, el lago Lemán y el Jura. Las estadísticas municipales contabilizan 24.139 residentes al 31 de diciembre de 2025; la cifra corresponde al municipio, no a las personas que atraviesan su estación o visitan la ciudad durante un festival o un fin de semana de verano. El perfil local registra 141 nacionalidades y una intensa relación transfronteriza, mientras que la línea ferroviaria principal mantiene cerca Ginebra y Lausana. Nyon no es únicamente un yacimiento romano ni un paseo lacustre: es un centro regional activo, con escuelas, administración, comercios, instituciones culturales y la sede de la UEFA, organismo rector del fútbol europeo. La ciudad enumera 2.471 empresas en 2023 y la administración de la UEFA funciona aquí desde 1999. Esa actividad convive con el casco histórico y el puerto. Las cifras municipales de Nyon distinguen residentes, actividad económica y visitantes.

La identidad romana de la ciudad se apoya en evidencias, no en una leyenda de fundación. Hacia 45 a. C., durante la vida de Julio César, Roma estableció junto al lago la colonia Colonia Iulia Equestris. Su núcleo urbano, Noviodunum, se encontraba bajo la ciudad actual. La comuna dice que aparentemente la colonia buscaba instalar veteranos del ejército y consolidar el dominio romano de la región; es una interpretación histórica, no una certeza sobre cada habitante. Un oppidum galo cercano se vincula, según la municipalidad, con el nombre antiguo Noviodunum, aunque los restos arqueológicos más antiguos identificados en el centro actual datan de época romana. Las excavaciones han sacado a la luz el foro y la basílica, viviendas, baños, un acueducto, áreas de mercado y una necrópolis. El anfiteatro, descubierto en 1996, es objeto de interpretación y trabajo museístico. Desde fines del siglo III la colonia entró en decadencia y sus piedras se reutilizaron en construcciones posteriores. Por eso, aunque Nyon se asienta sobre Noviodunum, buena parte del trazado visible del casco antiguo es medieval. La historia municipal de Nyon romana diferencia los hallazgos de las preguntas que aún siguen abiertas.

El recorrido puede empezar en la parte alta, donde el castillo de Nyon se asoma al lago desde un promontorio. Es una fortaleza románica del siglo XII, reformada en el XVI, no un palacio romano. Desde que la ciudad lo compró en 1804, el edificio funcionó como tribunal, prisión y museo; hoy se pueden visitar sus salas y jardines. Su colección de porcelana incluye piezas de la manufactura nyonesa del siglo XVIII, activa entre 1781 y 1813, un contrapunto inesperado a la antigüedad. El Museo Romano ocupa los cimientos de la basílica del foro y acerca la colonia mediante inscripciones, esculturas y objetos de la vida cotidiana. Más abajo, las calles antiguas conducen al barrio portuario de Rive. Allí se encuentra la Tour César, del siglo XI pese a su nombre: algunos bloques romanos se reutilizaron en edificios posteriores, de modo que una piedra antigua no siempre conserva su emplazamiento original. El Museo del Lemán, instalado en un antiguo hospital de 1756, explora la naturaleza del lago, sus embarcaciones, actividades y memoria cultural. La guía municipal del patrimonio de Nyon y la presentación de sus tres museos ofrecen información de visita y colecciones.

En Rive, la relación de Nyon con el agua forma parte del paisaje urbano. Los muelles se construyeron por etapas entre los siglos XVIII y XX; la Grande Jetée, terminada en 1842, creó un refugio para las embarcaciones cuando el viento bise agita el lago. Hoy el paseo enlaza el puerto, el embarcadero y varios espacios públicos. La playa municipal de Trois-Jetées es de acceso gratuito, pero la comuna advierte que la zona de baño no está vigilada; conviene comprobar los avisos y las condiciones antes de nadar. Desde el embarcadero salen barcos de la CGN hacia puertos suizos y franceses. La línea Nyon–Yvoire permite una excursión transfronteriza sin coche. El puerto no es solo un decorado para cruceros: los ferris, las marinas y el acceso público a la ribera siguen siendo parte de la relación cotidiana con el lago. La página municipal sobre el puerto y las actividades lacustres explica esos servicios.

La ciudad actual también se expresa en sus calles. Seis festivales recurrentes abarcan música, cine documental y artes escénicas; entre ellos están Paléo, Visions du Réel, Caribana y far°. Atraen público y sostienen actividad para alojamientos, restaurantes, comercios, producción y servicios técnicos. A la vez, las fechas modifican la afluencia y el transporte, así que conviene reservar con anticipación cuando coinciden con la visita. Fuera de esos días, el castillo y los dos museos permiten dedicar un día completo a la cultura sin usar automóvil. El tren regional de Nyon sube hacia St-Cergue y La Cure, puerta a los senderos de cresta del Jura y a actividades invernales. La presentación municipal de la cultura describe festivales, biblioteca e instituciones; la guía turística sitúa el lago y los enlaces con el Jura.

Llegar en tren es sencillo: Nyon está en el corredor principal entre Ginebra y Lausana, con servicios en ambas direcciones; consulta los horarios actuales de SBB. La estación y la ciudad alta se recorren a pie, aunque el descenso hacia el lago tiene tramos empinados. Para una primera visita, combina el castillo y el Museo Romano, baja a Rive y termina en el Museo del Lemán. Un segundo día puede dividirse entre el barco a Yvoire y el tren hacia el Jura. Antes de salir, revisa el horario ferroviario de SBB, las salidas actuales de la CGN y los recorridos peatonales municipales: los barcos cambian de horario según la temporada y los actos públicos pueden modificar el acceso. La singularidad de Nyon está en que arqueología romana, servicios regionales, vida junto al lago y cultura contemporánea siguen formando parte de una misma ciudad habitada.