Donde coinciden un pueblo, una ciudad satélite y un laboratorio
Meyrin es un municipio del cantón de Ginebra con varias identidades superpuestas. El antiguo pueblo, una ciudad satélite planificada desde los años sesenta, el recinto del CERN y el aeropuerto internacional forman parte del mismo territorio, pero cuentan historias distintas. A finales de 2025 Meyrin tenía 27.365 habitantes, según la oficina cantonal de estadística de Ginebra. El municipio ocupa 994 hectáreas sin contar el lago. Su tamaño actual procede de una pequeña comunidad rural, aunque todavía hay campos y espacios verdes entre los barrios urbanos.
Una historia de frontera documentada
En la Edad Media, el territorio se repartía entre los señoríos de Meyrin y Livron: los señores de Meyrin estaban vinculados al pueblo, mientras Livron poseía tierras en Cointrin y Mategnin. La zona pertenecía al Pays de Gex y, en 1536, las fuerzas bernesas impusieron la Reforma. La geografía política volvió a cambiar durante la época napoleónica. Tras el Tratado de París de 1815, la comuna pasó de Francia a Suiza y se reunió con Ginebra el 10 de octubre de 1816. La estadística cantonal da 1815–1816 como fecha de creación de la comuna.
El centro de Meyrin-Village conserva una escala menor. La iglesia de Saint-Julien, las calles antiguas, la fuente histórica de Bournoud y algunos edificios rurales evocan una comunidad de granjas, ganado y oficios locales. La Maison Vaudagne, construida en 1835, fue la primera escuela de Meyrin y también acogió funciones municipales; hoy es un centro de ocio. No son recuerdos aislados: están dentro de un municipio que ha procurado conservar el pueblo histórico y, a la vez, dar identidad arquitectónica a la ciudad que llegó después.
La ciudad que creció alrededor del CERN y el aeropuerto
El aeródromo de Cointrin se estableció en 1920 y vinculó Meyrin al posterior crecimiento del aeropuerto de Ginebra. En 1954, el CERN instaló aquí su primer emplazamiento. Más tarde el laboratorio se extendió a ambos lados de la frontera franco-suiza y atrajo a científicos, personal técnico y visitantes internacionales a un territorio que hasta entonces era mayormente rural. En 1957 las autoridades ginebrinas eligieron Meyrin para construir la primera ciudad satélite de Suiza, pensada para alojar cerca del CERN a sus trabajadores. Las obras de los años sesenta transformaron el pueblo en un distrito urbano moderno y la población creció con rapidez.
El resultado no es simplemente una periferia dormitorio. La comuna indica que sus cinco zonas industriales suman 303 hectáreas y concentran casi 26.000 empleos en más de 1.500 empresas, con actividades de investigación y desarrollo, salud, informática, relojería y joyería. El CERN y el aeropuerto dan a la economía un alcance internacional, mientras los terrenos agrícolas y las iniciativas de agricultura urbana mantienen visible el vínculo con el campo. En 2022, Meyrin recibió el Prix Wakker por la manera en que aborda el patrimonio construido, la biodiversidad y la participación ciudadana. El reconocimiento incluyó tanto el pueblo histórico como la ciudad satélite: no presenta uno como auténtico y el otro como una ruptura.
La ciencia también puede visitarse
El CERN es la dirección de Meyrin más conocida internacionalmente, pero también recibe visitantes en el Portail de la science, o Science Gateway. Sus exposiciones interactivas, películas y actividades presentan la física de partículas y la investigación del CERN. La entrada es gratuita, pero los visitantes individuales deben registrarse; el espacio abre de martes a domingo, por lo general de 09:00 a 17:00, con última entrada a las 16:30. Conviene consultar el horario y reservar, porque algunas actividades tienen plazas limitadas. El centro público no equivale a las zonas restringidas donde se trabaja en el laboratorio.
Desde la estación Cornavin de Ginebra, el tranvía 18 llega directamente a la parada Meyrin, CERN; el trayecto publicado ronda los 25 minutos. Desde el aeropuerto se puede enlazar en autobús con Blandonnet y continuar en tranvía. Las rutas pueden cambiar por obras, así que hay que revisar los avisos de TPG. Para una visita más tranquila, el Jardín Botánico Alpino ofrece senderos y colecciones de plantas. La oferta cultural municipal utiliza Forum Meyrin, Cairn/Villa du Jardin y espacios públicos para exposiciones, espectáculos, talleres y servicios bibliotecarios.
Agua, parques y un centro en transformación
El Lac des Vernes no es un lago natural, sino un depósito de retención de aguas pluviales inaugurado en 2017 para regular las crecidas del Nant-d’Avril y aliviar las plantas de tratamiento. Sus orillas curvas, vegetación, pasarelas, miradores y recorrido educativo lo convierten en un lugar agradable para caminar; no está permitido bañarse. Allí se encuentran la ingeniería hidráulica y la naturaleza, una combinación que refleja las prioridades actuales de planificación de Meyrin.
El proyecto Cœur-de-Cité está transformando el centro urbano alrededor de la Place des Cinq-Continents. Un parque público abrió en la primavera de 2026, con un área de juegos para niños pequeños; el nuevo edificio municipal y otros espacios siguen en construcción, mientras siguen las obras del nuevo edificio municipal y otros espacios. Hay que revisar los avisos municipales por posibles cambios de acceso. En los barrios del pueblo y de la ciudad nueva se encuentran comercios, restaurantes, escuelas, instalaciones deportivas y servicios públicos. La programación cultural añade actividades durante el año, más allá de los lugares turísticos principales.
Cómo organizar la visita
Meyrin funciona bien como excursión desde Ginebra, sobre todo si se combinan el centro antiguo con el CERN o los senderos del lago Vernes. El tranvía y el autobús permiten desplazarse entre barrios sin coche, aunque el municipio es extenso y conviene elegir una zona en vez de suponer que todos los puntos están a pocos pasos. Antes de salir, comprueba el registro de acceso al CERN, los horarios de transporte y los avisos de obras. El interés de Meyrin reside en esa convivencia: un pueblo de frontera, un experimento de urbanismo de posguerra, un campus científico internacional y una ciudad actual que incorpora parques y espacios comunitarios.