Hunawihr es un pueblo vitícola alsaciano rodeado de viñas entre Ribeauvillé y Riquewihr. Sus calles estrechas ascienden hacia la iglesia fortificada de Saint-Jacques-le-Majeur, separada del caserío y enmarcada por las laderas de viñedo. El INSEE contó 555 habitantes en toda la comuna en el censo de 2023; esa población de referencia entró en vigor el 1 de enero de 2026. La escala ayuda a comprender el lugar: Hunawihr es una comunidad activa, no solo una parada turística, y la viticultura sigue siendo central para el paisaje y la identidad local.
Una iglesia que conserva la historia religiosa
La iglesia aparece documentada en 1114, en una protección imperial que la enumera entre los bienes del capítulo de Saint-Dié. Su cementerio fortificado se desarrolló en varias etapas: las defensas exteriores corresponden sobre todo a los siglos XIV y XV, con una doble muralla y bastiones semicirculares. El conjunto protegía dos espacios funerarios diferenciados, uno católico y otro protestante. En el campanario se conservan pinturas fechadas en 1493 con episodios de la vida de san Nicolás. El coro se amplió a comienzos del siglo XVI y el edificio conserva las fechas 1524 y 1525.
La iglesia de Hunawihr es además un simultaneum: las congregaciones católica y protestante continúan compartiendo el edificio, una práctica instaurada en 1687. No es una simple rareza arquitectónica; el lugar muestra cómo los cambios religiosos se articularon en Alsacia, donde las estructuras católicas anteriores, la Reforma y los poderes políticos posteriores transformaron la vida comunitaria. El ayuntamiento relaciona el nombre del pueblo con la historia de Sainte Hune, presentada como esposa del señor merovingio Hunon. Es una tradición de origen local; la referencia documental segura que cita la municipalidad para la iglesia es posterior, de 1114.
Viñedos, casas y un paseo por el pueblo
En la Grand’Rue y las callejuelas cercanas a la iglesia se conservan casas de entramado de madera, muchas del siglo XVI, junto con detalles de piedra y del Renacimiento alsaciano. En el número 5 de la Grand’Rue, el ayuntamiento destaca una fachada de piedra fechada en 1610. Desde el pueblo parte GEOVINO, un sendero de 17 kilómetros que cruza viñedos de seis comunas vecinas e incorpora paneles sobre los trabajos de la viña y la elaboración del vino. Rosacker es el Grand Cru de Hunawihr. La información municipal anuncia en verano paseos guiados con un viticultor y visita a la bodega cooperativa, con degustación comentada. Comprueba fechas y reservas; no conviene asumir que una bodega recibe visitantes sin cita.
Para una salida corta, el circuito municipal conecta las calles históricas, una fuente, la iglesia y miradores hacia las viñas; también existe un recorrido pensado para niños. La subida hasta la iglesia invita a ir sin prisa, comparando la perspectiva del caserío desde las callejuelas con la vista desde el viñedo. Ribeauvillé y Riquewihr son extensiones naturales, pero la escala más tranquila de Hunawihr ofrece una pausa entre centros de la ruta del vino más concurridos.
Fauna, mariposas y servicios locales
NaturOparC aporta una dimensión de conservación al paisaje vitícola. Fundado en 1976 como Parc des Cigognes, desarrolló programas para la cigüeña blanca y la nutria europea; ahora también trabaja en la conservación del hámster europeo y recibe animales silvestres heridos en un centro de cuidados. Sus senderos recorren estanques y vegetación húmeda, una visita muy distinta a la del pueblo de piedra. Cerca está el Jardin des Papillons, con mariposas exóticas en un invernadero plantado. Ambos espacios tienen calendarios estacionales: verifica horarios actuales y última entrada antes de desplazarte.
El directorio municipal enumera dos restaurantes, Chez Suzel y O’berge du Parc, y Huna’choppe, una tienda de alimentación participativa. La bodega cooperativa y los viticultores locales permiten conocer mejor la economía agrícola del entorno. Son servicios útiles, aunque el comercio cotidiano del pueblo es limitado; para una oferta más amplia están Ribeauvillé y Colmar. La página municipal de transporte sitúa paradas en Place de la Fontaine y Route de Ribeauvillé, y describe una línea regional que enlaza Hunawihr con Ribeauvillé y Colmar.
Cómo llegar y organizar la visita
Hunawihr no tiene estación de tren. La línea regional Fluo llega al pueblo y conecta con Colmar y Ribeauvillé; desde la estación de autobuses de Ribeauvillé hay autocares hacia los trenes de Sélestat. Confirma el número de línea, los días de circulación y los horarios para la fecha del viaje, porque las conexiones regionales pueden cambiar. Un día bien aprovechado puede unir la iglesia y el circuito del pueblo con un paseo por los viñedos o una visita a NaturOparC, y continuar hacia Ribeauvillé o Riquewihr. En julio y agosto, el ayuntamiento anuncia una visita guiada del pueblo y las viñas con un productor; fuera de ese periodo, consulta la apertura de la bodega, la iglesia, el jardín de mariposas y el parque. Lleva calzado adecuado para las cuestas y los caminos de viña y reserva tiempo para subir a la iglesia fortificada.