Un pueblo en altura con otra vida bajo sus calles

Zungoli se extiende por una ladera de Irpinia, en la provincia de Avellino. Las calles altas conducen hacia el castillo, mientras que bajo muchas casas del centro antiguo se abre una segunda trama, tallada en toba. Es un municipio, no solo un caserío monumental: la tabla anual de población residente del ISTAT registra 904 personas en todo el Comune de Zungoli (código 064120) a 31 de diciembre de 2024. La cifra comprende también el territorio rural municipal, no únicamente el núcleo histórico.

Lo que documentan los archivos

El portal archivístico estatal SIUSA sitúa Zungoli entre los feudos de la Baronía de Vico y señala que se separó de ella en 1269. Registra asimismo la donación realizada en 1577 por Camillo Ciampolillo a la capilla de la Santísima Anunciación, convertida después en la iglesia colegiata, y la permanencia del feudo en manos de los Loffredo hasta 1806. La autonomía municipal llegó el 4 de junio de 1811 mediante el decreto 922. SIUSA también recoge la actividad carbonaria local durante las revueltas de 1820–21 y los graves daños del terremoto de 1930. Son hitos documentales; conviene distinguirlos del relato sobre el origen del castillo. La página municipal atribuye la primera fortaleza a un capitán normando, Leander Juncolo o Curolo, pero lo presenta como una tradición local, no como una fecha de construcción demostrada.

Las cuevas bajo las casas

Las Cuevas Bizantinas permiten comprender una dimensión poco visible del pueblo. El Comune describe pasadizos de toba bajo buena parte de las viviendas antiguas, organizados en tres niveles comunicados y anteriores a las casas que se levantaron encima. Propone una datación bizantina amplia, entre los siglos IX y X, aunque admite que podrían ser más antiguas. Sus usos cambiaron: la página municipal menciona refugio, almacén, vivienda y cobijo para animales; hoy algunas familias siguen guardando vino y queso en estos espacios. Entre las cavidades nombradas están la Grotta Nisco, la Grotta Biaviello y la Grotta-Forno Filomena Isidoro, recordada como horno alimentado con paja y leña. Es una historia de usos acumulados, no una secuencia arqueológica cerrada.

Cultura rural y planificación de la visita

El folleto provincial de Sistema Irpinia propone Zungoli y la vecina Trevico como recorrido por tradiciones agrícolas y pastoriles, religiosidad popular y memoria local. Aporta contexto para el patrimonio alimentario del pueblo, incluido el uso actual de algunas cuevas para conservar queso, pero no constituye un censo del empleo contemporáneo. El folleto incluye entre las paradas de Zungoli las cuevas, Santa Maria Assunta y el castillo. Sin embargo, la ficha municipal describe el Castello dei Susanna como privado y no visitable: no des por hecho que se puede entrar sin confirmarlo directamente. La página de las cuevas indica entrada gratuita, advierte de barreras arquitectónicas y remite al Infopoint para conocer días y horarios. Las escaleras internas hacen que la consulta de accesibilidad sea esencial. Antes de viajar, confirma también conexiones por carretera, apertura estacional y condiciones para grupos.

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