Una ciudad pequeña que sirve a toda una comarca
Porrentruy se encuentra en Ajoie, en el extremo noroccidental del cantón suizo del Jura y cerca de la frontera francesa. El río Allaine atraviesa una ciudad compacta, donde la cresta del castillo, el casco histórico y un centro de servicios regional caben en un recorrido a pie. La población residente permanente del municipio completo era de 6.597 personas el 31 de diciembre de 2025, según la estadística cantonal del Jura; la cifra corresponde a toda la comuna y no solo al centro antiguo. Porrentruy es una localidad manejable, pero atiende también a pueblos de Ajoie con comercios, escuelas, servicios públicos, justicia y conexiones de transporte.
Conviene recorrerla sin prisa. Desde la estación, las calles antiguas conducen hacia el castillo y los edificios públicos; cafés, restaurantes y negocios cotidianos siguen formando parte del centro. No es un decorado aislado: la actividad administrativa y comercial actual creció alrededor de una posición que tuvo importancia política y ferroviaria.
Residencia de los príncipes-obispos y ciudad del Jura
Porrentruy fue una residencia importante de los príncipes-obispos de Basilea, y el castillo que domina la ciudad es la señal más visible de aquel poder. Su pasado no cabe en una fecha única de fundación: cambió varias veces de gobierno y de marco territorial. Durante la Revolución francesa, el obispo de Basilea huyó en 1792. Después llegó el dominio francés; entre 1793 y 1814 Porrentruy formó parte de departamentos franceses y fue durante algunos años capital departamental. El Congreso de Viena resolvió la situación de la región tras Napoleón, y en 1815 la ciudad quedó integrada en el cantón de Berna.
El siglo XIX trajo otra transformación. Crecieron la relojería y otras actividades industriales; el ferrocarril llegó desde Francia en 1872 y la línea hacia Delémont quedó terminada en 1877. Las conexiones favorecieron el comercio y una etapa de prosperidad que se lee en las casas de la Belle Époque construidas fuera del núcleo más antiguo. En 1913, la estación de Porrentruy ocupaba el cuarto lugar de Suiza por tonelaje de mercancías en tránsito. La creación del cantón del Jura fue aceptada en 1974 y este entró en soberanía en 1979. Porrentruy dejó de ser capital y prefectura, aunque continúa como centro de distrito y conserva servicios cantonales, centros de formación e instituciones judiciales.
Una historia distinta, y muy local, es la revuelta campesina dirigida por Pierre Péquignat y los “commis” de Ajoie frente a la centralización del príncipe-obispo, entre 1727 y 1740. El levantamiento está documentado; sus dirigentes fueron ejecutados ante el ayuntamiento el 31 de octubre de 1740. Hoy el Circuit Secret cuenta este episodio en un recorrido con llave que abre espacios normalmente cerrados del castillo y del casco antiguo, con escenas de luz y sonido. También aparece la Vouivre, criatura legendaria del Jura vinculada al agua. La leyenda se presenta como tradición popular, separada de los hechos políticos comprobados.
Un paseo que explica el poder y la vida cotidiana
El patio del castillo y la Tour Réfous, antigua torre del recinto, ofrecen una primera lectura del conjunto desde arriba. El patio y la torre suelen ser accesibles durante el día, aunque el acceso puede cambiar y conviene confirmarlo antes de ir. Desde la explanada se observa el tejido compacto del centro histórico; al bajar, merece la pena fijarse en el ayuntamiento, el Hôtel des Halles, la casa de Gléresse y el antiguo Hôtel-Dieu. Estos edificios muestran cómo la vida cívica, mercantil y religiosa adquirió una expresión barroca durante el siglo XVIII. En 1744 comenzó un programa de construcción promovido por los príncipes-obispos; entre los arquitectos ligados a esa etapa figuran Gaspare Bagnato y Pierre-François Paris.
El Hôtel-Dieu permite mirar más allá de las fachadas. Funcionó como hospital de 1765 a 1956 y hoy alberga un museo regional. La farmacia, amueblada en 1846, conserva el recuerdo del antiguo hospital; las colecciones incluyen además arte religioso, estampas, fotografías y relojería del Jura. No debe confundirse con el Museum de historia natural de JURASSICA: este último permanece cerrado por reformas desde septiembre de 2025 y tiene prevista su reapertura para finales de 2027. Comprueba los horarios actuales de cada institución antes de organizar la visita.
La oficina turística puede organizar un paseo guiado que relaciona arquitectura, sociedad e historia local. El Circuit Secret ofrece una opción más escenificada y acceso a rincones que suelen permanecer cerrados; es recomendable reservar o consultar la disponibilidad con el servicio oficial de visitantes.
Jardines, dinosaurios y excursiones por Ajoie
La otra gran historia de Porrentruy es muchísimo más antigua que la ciudad. Hace unos 152 millones de años, en el Jurásico tardío, dinosaurios dejaron huellas en la caliza de la región. En Dinotec se muestran más de cien rastros auténticos en el patio de la escuela técnica, protegidos bajo vidrio. La visita es gratuita y el acceso permanece abierto las 24 horas de abril a octubre. En la cercana Courtedoux, un sendero didáctico de aproximadamente una hora y con poco desnivel termina junto a huellas de saurópodos. También es gratuito y estacional. El yacimiento de excavación del Banné permite buscar fósiles en determinadas tardes entre abril y octubre; confirma los días de apertura, sobre todo al final de la temporada.
El jardín botánico y sus invernaderos ofrecen una pausa verde dentro de la ciudad. Más allá, los huertos y pueblos de Ajoie permiten ampliar la excursión hacia el paisaje rural. Porrentruy también funciona como base para quienes buscan gastronomía local, ciclismo y patrimonio sin depender de una sola atracción. En el centro hay hoteles y alojamientos, cafés, restaurantes y servicios básicos; la oficina turística informa sobre visitas guiadas, paseos regionales y aperturas estacionales.
Cómo llegar y organizar el recorrido
La estación enlaza Porrentruy con la red ferroviaria del Jura. Con el horario implantado en diciembre de 2025 salen trenes dos veces por hora hacia Delémont, donde se puede cambiar para llegar a Basilea, Laufen o Biel. Una vez por hora, un servicio IC51 continúa sin transbordo hasta Lausana por Neuchâtel. También circulan dos trenes por hora hacia Delle y Bonfol; desde Delle hay conexiones diarias hacia Belfort y la estación TGV de Meroux. Los autobuses regionales MOBIJU unen los pueblos de Ajoie con la ciudad, aunque algunas frecuencias disminuyen en horas tranquilas. Revisa los horarios de tren y autobús antes de viajar porque las obras y los cambios anuales pueden modificar las conexiones.
Reserva al menos media jornada para el casco antiguo y el castillo; un día completo permite añadir el museo, el jardín o un yacimiento de dinosaurios. El centro se recorre a pie, pero el castillo queda en alto y el sendero de Courtedoux requiere un desplazamiento aparte. El interés de Porrentruy nace de la convivencia de varias capas: fue sede de príncipes-obispos, ciudad ferroviaria e industrial, centro administrativo actual y puerta de acceso a un paisaje con huellas fósiles visibles. No necesita una fundación romana inventada para ofrecer una historia atractiva.