En el extremo oriental de Eslovenia, Lendava mira hacia la frontera húngara desde las laderas cubiertas de viñas de Lendavske gorice. Su geografía ayuda a entenderla: es una ciudad de cruces, comercio e intercambio lingüístico, no un destino aislado al final de una carretera. El municipio emplea el nombre doble Lendava–Lendva y reconoce el esloveno y el húngaro en la vida pública. Statistics Slovenia contó 2.826 habitantes en el asentamiento de Lendava el 1 de enero de 2026. El dato corresponde a la ciudad, no al municipio completo, que incluye numerosos pueblos y un territorio rural más amplio.
Para hablar de sus orígenes conviene separar evidencias de relatos de fundación. Los materiales patrimoniales municipales mencionan hallazgos de la Edad del Bronce en el entorno, prueba de presencia humana muy anterior a la ciudad actual. Eso no demuestra que Lendava existiera como núcleo urbano continuo desde entonces. El primer documento conocido es una carta de donación de 1192; el municipio fecha en 1272 la construcción del primer castillo. La propiedad pasó después por las familias Hohold, Bánffy, Nádasdy y Esterházy. Esa sucesión muestra los cambios de poder y cultura que atravesaron esta región fronteriza, pero la fecha del primer documento no debe confundirse con un acta literal de fundación.
La historia judía es una de las capas esenciales y también más dolorosas de Lendava. La sinagoga, cuya construcción comenzó en 1866, fue el centro de una comunidad que tuvo un papel importante en la vida local. Su uso religioso terminó en 1944, cuando los judíos fueron deportados durante el Holocausto. Restaurado en la década de 1990, el edificio funciona hoy como espacio de exposiciones y actividades culturales; el municipio lo identifica como Museo del Holocausto de Eslovenia. Sus muestras recuerdan la vida judía de Prekmurje y su violenta interrupción. La condición bilingüe también está presente hoy: la escuela primaria local enseña en esloveno y húngaro, y el municipio publica información en ambos idiomas.
En lo alto del casco antiguo, el castillo de Lendava alberga la Galería-Museo de la ciudad. Sus colecciones recorren la agricultura y los oficios regionales, los tejidos de Hetés, la imprenta, la fabricación de paraguas, los objetos sacros y la obra de los artistas György Zala y Štefan Galič. La colección de escultura en bronce creció a partir de una colonia internacional de artistas que se celebra en el castillo desde 1973. Abajo, la sinagoga, la calle principal, el ayuntamiento y el teatro y sala de conciertos permiten armar un recorrido cultural compacto. Conviene dejar tiempo para las exposiciones y para el propio tejido del centro, donde conviven referencias eslovenas, húngaras, judías y centroeuropeas.
Las colinas de viñedos son un paisaje productivo. La ruta enoturística de Lendavske gorice enlaza bodegas y explotaciones familiares donde los productores elaboran vinos blancos y reciben visitantes con cita previa. Entre las viñas se eleva la torre Vinarium: el mirador está a 42 metros, se puede subir en ascensor o por 240 escalones y ofrece vistas hacia Eslovenia, Hungría, Croacia y Austria. En la ciudad, el complejo termal suma piscinas cubiertas y al aire libre por temporada, alojamiento, apartamentos y camping. El Festival Vinarium reúne vino, gastronomía local y actividades culturales; como las fechas cambian cada año, es mejor revisar la programación vigente.
La economía de Lendava combina servicios, agricultura, vino e industria. El corredor de autopista conecta la zona empresarial con el resto de Eslovenia y los países vecinos. En septiembre de 2026, Lek —integrante de Sandoz— inauguró en Lendava un centro biofarmacéutico de alta tecnología. El municipio informa de una inversión superior a 400 millones de euros y más de 300 nuevos puestos de trabajo. La apertura añade un sector avanzado a una historia industrial que también incluye la imprenta, la fabricación de ladrillos, la actividad petrolera y los paraguas; ayuda a explicar por qué la ciudad sigue cambiando y no vive únicamente de su patrimonio.
En coche, se llega por la autopista A5, que va desde Maribor por Murska Sobota hasta el cruce de Pince con Hungría; hay carreteras hacia el sur en dirección a Croacia. Murska Sobota es la ciudad regional más cercana y cuenta con autobuses hacia Lendava. El buscador por fecha de APMS permite comprobar las salidas actuales. Desde Ljubljana o Maribor es preferible planificar el trayecto completo para el día elegido, porque cambian los servicios entre semana, fines de semana y días lectivos. El castillo, la sinagoga, Vinarium, las termas y los espacios culturales tienen horarios propios; algunas visitas y degustaciones requieren reserva. La cifra y el ámbito de población pueden comprobarse en la tabla de asentamientos de Statistics Slovenia; el municipio documenta el registro de 1192 y la historia del castillo, y publica también una versión en húngaro bajo el nombre Lendva. Consulta las colecciones del museo, la sinagoga y el cementerio judío, la torre Vinarium y las piscinas termales; antes de salir, confirma los horarios de autobús en APMS.