Cocconato se entiende mejor caminando cuesta arriba. Desde la plaza Cavour, las antiguas calles de mercado ascienden entre casas de ladrillo y soportales hasta la iglesia parroquial y el lugar donde estuvo el castillo de los condes Radicati. En ese recorrido aparecen las dos dimensiones que aún definen al pueblo: una historia de señorío y disputas por el territorio, y una vida económica ligada a las granjas, el vino y los productos de las colinas. Su apodo, “Riviera del Monferrato”, alude al clima moderado y a una tradición gastronómica reconocida; Cocconato no está junto al mar.

Un municipio de colinas y aldeas

El municipio se encuentra en la provincia de Asti, en Piamonte, a una altitud media de 491 metros. ISTAT registró 1.399 residentes en todo el municipio al 31 de diciembre de 2024. La cifra abarca tanto el centro histórico como las aldeas dispersas en 16,52 kilómetros cuadrados; no representa únicamente a quienes viven en el núcleo de la colina. Tuffo, Bonvino, Gesso y Maroero son algunas de sus localidades. Viñedos, bosques, prados y caminos secundarios continúan más allá del perfil compacto del casco antiguo.

El centro se recorre mejor a pie, aunque la pendiente es parte del itinerario. La vía Roma une la plaza del mercado con la iglesia situada en lo alto, y el trazado se estrecha bajo los pórticos y junto a las fachadas antiguas. Conviene dejar tiempo para detenerse y mirar los detalles, en lugar de limitar la visita a una fotografía rápida. La posición dominante también ayuda a entender la función del pueblo: Cocconato fue un centro de granjas, ganado, vino y comercio local, además de sede de una familia feudal.

Qué sabemos de sus orígenes

La historia exige separar pruebas y relatos. El Ayuntamiento propone que el nombre Cocconato podría proceder del latín cum conatu, en referencia al esfuerzo de subir la colina. La presencia romana se documenta en Marcellina, en el valle, pero ese dato no demuestra que el actual asentamiento elevado naciera en época romana. La historia municipal cuenta también la leyenda de la Pietra Cagnola, una figura de oro con forma de perro, y de un busto imperial escondido en un pozo durante las invasiones. Es una tradición local, no una pieza arqueológica comprobada.

El registro histórico se vuelve más claro en la Edad Media. El castillo de la colina y los condes Radicati marcaron la evolución del lugar; entre los siglos XII y XIII el asentamiento pasó desde el fondo del valle hacia la parte alta fortificada. Con el tiempo, los Radicati construyeron una red de señoríos influyente en las colinas de Asti y en territorios vecinos. El origen exacto de la familia sigue siendo incierto, según reconoce la propia historia municipal. Sus alianzas cambiaron entre Vercelli, Asti, el marquesado de Monferrato y los Visconti; el dominio de los Saboya comenzó hacia 1450 y la sumisión definitiva llegó en 1586.

Hay un capítulo menos conocido: la moneda. Carlos V concedió a los Radicati el derecho de acuñarla en 1530. La ceca se abrió en Passerano unos treinta años más tarde, pero el linaje renunció al privilegio en 1598 tras disputas por monedas falsificadas. El castillo fue destruido en 1556 durante los conflictos entre franceses y fuerzas imperiales. El emplazamiento de la torre conservó una función inesperada: entre 1809 y 1814 alojó una estación del telégrafo óptico Chappe, parte de una red de comunicaciones entre Francia e Italia. La torre medieval se demolió en 1836; en su lugar se levantó un molino de viento, desmontado en 1851, y más tarde el edificio pasó a ser una residencia privada. Hoy no debe suponerse que la propiedad esté abierta al público.

El pueblo contado por sus edificios

El Palazzo Comunale es la pieza más distintiva del centro. Construido en el siglo XV, probablemente como prolongación del castillo de los Radicati, es uno de los pocos edificios civiles góticos de Piamonte. Sus arcos apuntados acompañan la pendiente de la calle; las ventanas arqueadas conservan marcos de terracota decorada. Bajo los soportales funcionan pequeños locales artesanales y el patio mantiene el carácter cívico del conjunto. Allí tuvo su sede la antigua escuela de gramática fundada en 1754.

En lo alto, Santa Maria della Consolazione organiza el perfil del pueblo. Las obras empezaron en 1670 y la iglesia se inauguró en 1689; se amplió en 1859–60 cuando creció la población. Sus ocho capillas laterales reúnen obras de distintas épocas. El retablo de 1731 ofrece la imagen pintada más antigua conocida de Cocconato: en el paisaje aparecen la torre, el convento y la iglesia. La iglesia de la Santissima Trinità comenzó a levantarse en 1617 como voto frente a la peste y quedó terminada en 1667. Santa Caterina, construida entre 1747 y 1770, añade una fachada barroca a la vía Roma.

La cubierta del mercado en la plaza Giordano recuerda la actividad comercial. Tiene 47 metros y se construyó en 1882 para proteger el mercado de ganado; hoy acoge mercados de productos agrícolas y celebraciones locales. Es una parada que muestra el vínculo entre patrimonio y vida cotidiana: en Cocconato las calles antiguas, los edificios públicos y el comercio alimentario siguen formando parte de una misma historia.

Robiola, viñedos y calendario de los barrios

La gastronomía aparece incluso en los documentos históricos. El archivo municipal conserva cartas del siglo XVII que hablan de regalos de vino, robiola, trufas y otros productos locales enviados a funcionarios y dignatarios. La robiola de Cocconato se elaboraba primero en las granjas familiares; en los años cincuenta del siglo XX pasó a una producción artesanal con leche de vaca y desde 1998 está clasificada como producto agroalimentario tradicional italiano. El vino, los embutidos y las trufas de temporada completan la identidad de la mesa. Para visitar una quesería o una bodega, conviene concertar la visita antes de desplazarse.

El sobrenombre “Riviera del Monferrato” se relaciona con el clima y con la llegada histórica de visitantes atraídos por la gastronomía. Junto a la agricultura y el vino, Cocconato desarrolló restaurantes, posadas y estancias de verano. Cocco...Wine nació en 2002 para presentar vinos y productos locales en el centro. El Palio degli Asini comenzó en 1970, inspirado en la historia medieval de los Radicati: es una fiesta moderna, no una carrera medieval conservada sin cambios. La feria de ambientación medieval apareció en 1990. Procesiones, trajes y una carrera por las calles expresan la identidad de los barrios. El programa y las fechas varían; revisa el calendario municipal vigente antes de organizar el viaje.

Cómo organizar la visita

Una primera caminata puede empezar en la plaza Cavour, seguir por la vía Roma bajo los soportales del ayuntamiento y subir hasta Santa Maria della Consolazione. Después se puede volver por las calles que conducen a la plaza Giordano y a su cubierta del mercado. El empedrado y las cuestas requieren calzado cómodo; confirma los horarios de las iglesias y no cuentes con entrar en edificios privados. El portal turístico municipal mantiene un directorio de restaurantes, bares, alojamientos, agroturismos, tiendas de alimentación, farmacia, transporte y productores. La oferta y los horarios pueden cambiar. La oficina turística está en la vía Cavour; consulta antes sus datos y horarios actuales.

Desde Turín, el portal municipal indica el acceso por la A4 hasta Chivasso Est, el enlace de circunvalación y después las carreteras SP94, SS590 y SS458, pasando por Casalborgone. La línea GTT 3105 recorre el corredor Asti–Chivasso e incluye una parada en Cocconato, pero los servicios son escasos y dependen del día y la fecha. Comprueba la parada exacta, el trayecto de vuelta y el calendario en vigor antes de salir; no conviene improvisar la conexión con trenes.

Para ampliar la estancia, los caminos y carreteras secundarias comunican el pueblo con otras aldeas y con el paisaje del Monferrato. Los operadores locales describen paseos señalizados, recorridos en bicicleta y visitas a productores; confirma las condiciones, el alquiler y la disponibilidad. Albugnano y la abadía de Santa Maria di Vezzolano son otra excursión posible: la primera mención documental de la abadía es de 1095, mientras que la fundación por Carlomagno pertenece a la leyenda. Consulta sus horarios oficiales. Cocconato se disfruta sin prisa: primero los soportales góticos, después una mesa con productos locales y, al final, las vistas desde la colina hacia el campo que explica su carácter.

+

Información útil para visitantes

+